Odio que no me hables y también que tenga que ser yo la que lo haga,
no soporto que seas tan tímido ni que me mires así.
Aborrezco esos jeans que llevas y que leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas.
Odio, odio que me mientas, y que tengas razón. Odio que alegres mi corazón.
Pero aún más que me hagas llorar. Odio no tenerte cerca y que no me des ni la hora.
Pero sobre todo odio no poder odiarte, porque no te odio, ni siquiera un poco.
Nada en absoluto!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario